
Imprescindibles para subir el telón

Cuando pensamos en teatro, automáticamente nos viene a la cabeza lo que ocurre en el escenario. Sin embargo, detrás de cada función existe un equipo técnico que hace posible esa magia: iluminación, sonido, maquinaria, o regiduría son algunos de los oficios esenciales para que el espectáculo exista. Pero también uno de los ámbitos más invisibles de las artes escénicas.
En este contexto, las mujeres siguen siendo minoría. Aunque en algunas áreas del teatro la presencia femenina está más consolidada -como vestuario o caracterización-, los departamentos técnicos continúan siendo espacios muy masculinizados.
En el Día Internacional de la Mujer queremos poner el foco precisamente en ese lugar donde casi nunca miramos: la técnica escénica. Visibilizar a quienes trabajan entre bambalinas, en cabina o tras los focos. Porque sin ellas el teatro no sucede.
Hoy conversamos con dos profesionales del equipo técnico de Olympia Metropolitana. María Sargues, técnico de sonido para audiovisuales y espectáculos y Léa Béguin, técnico de producción audiovisual . Dos mujeres jóvenes - de 23 y 35 años-, que día a día trabajan escondidas tras el aplauso del público, pero son imprescindibles para que cada función cobre vida.
Hablamos con ellas sobre vocación, retos, expectativas y sobre lo que significa abrir camino en una profesión donde todavía son minoría.
¿Cómo llegasteis al mundo técnico del teatro?
MARÍA: Conocí este mundo cuando realicé el módulo de prácticas del ciclo formativo que estudié. Dentro del terreno del sonido, yo estaba muy interesada en la realización de eventos en directo. Pero cuando se habla de este término, lo primero que nos viene a la cabeza son conciertos. Sin embargo, el teatro es un evento en directo que muchos no tienen en mente.
Mis profesores me propusieron preguntar en algún teatro de Valencia si podía realizar mis prácticas técnicas y decidí hacerlo en el Teatro Olympia. Aquí descubrí todas las partes técnicas que abarca el teatro que hacen para que cada espectáculo salga adelante. Desde entonces no me he desvinculado del teatro.
LÉA: Desde pequeña me gustaba el mundo del espectáculo y me llamaba mucho la atención. En 2009 me fui a vivir a Madrid para estudiar en el Conservatorio Superior de Danza pero antes de terminar el primer curso, me di cuenta que no quería dedicarme a ello. Realmente, me atraía mucho todo lo que ocurría por detrás del escenario sin saber muy bien los oficios que existían ni como llegar a ello.
Al año siguiente entré en el curso de producción. El mundo del teatro cada vez me gustaba más y tuve la suerte de realizar mis prácticas con una compañía de teatro que me dio la oportunidad de buscar mi camino empezando con una gira.
¿En qué momento descubristeis que queríais dedicaros a esto?
MARÍA: Durante las prácticas técnicas del ciclo formativo me di cuenta de lo que me gustaba descubrir cada una de las partes que conforman la técnica del teatro. Aprender el funcionamiento de todos los equipos que se usaban, los procesos que se tienen que realizar, la forma de trabajar de cada técnico que pasaba por el teatro... Me parecía algo muy interesante. No me importaba estar horas en el teatro aprendiendo y al llegar a casa seguir investigando acerca de la técnica. Entonces fue ahí cuando entendí que esto era a lo que quería dedicarme.
LÉA: En esa primera gira hacía un poco de todo (producción en gira, regiduría, utilería y vestuario) y descubrí varios departamentos. Cada vez me fui encaminando más hacia la regiduría y la utilería.
"El equipo técnico es el primero en llegar y el último en salir del teatro." María Sargues
Muchas veces el público no imagina todo lo que ocurre detrás del escenario. ¿Cómo describiríais vuestro trabajo en un día de función?
MARÍA: Nuestro trabajo un día de función consiste en comprobar que toda la parte técnica está lista para una nueva sesión. Al llegar al teatro comprobamos que todas las luces de la obra funcionan, que las direcciones de los focos están correctas y hacemos un repaso de todas las escenas de luces sin los actores para que cuando ellos lleguen no haya nada que retocar. Lo mismo con el sonido. Comprobamos los niveles de audio en la sala, el funcionamiento de los micrófonos y dejamos todo preparado para realizar las pruebas de sonido con el elenco.
Una vez llegan los actores, es cuando empezamos a revisar con ellos que todo esté bien o si hay que modificar cualquier cosa para que ellos estén cómodos en el escenario. Tras las pruebas con los actores, llegamos al momento de lo que llamamos hacer la pasada, que consiste en dejar todo conforme se lo tiene que encontrar el público cuando entre al teatro. La música que tienen que escuchar, las luces que tienen que ver y la escenografía que deben observar al entrar al patio de butacas. Una vez está todo listo, empiezan las últimas tareas, como podrían ser poner los micrófonos a los actores, comprobar que en la mesa de sonido reciben la señal de los micrófonos, comprobar que tenemos comunicación con el personal de regiduría que está en escenario. Y por fin, llega el momento de la función. Aquí nos encargamos de controlar los volúmenes de micrófonos y audios, seguir el guion para cambiar las luces en el momento correcto...
Por último, cuando acaba la función, toca recoger todo el material. Recogemos la microfonía, apagamos los focos así como la mesa de iluminación y de sonido. En definitiva, los técnicos somos los primeros en llegar y los últimos en salir.
LÉA: Depende mucho de la función y del teatro o si estás de gira. Una de las cosas que más me gusta es que cada proyecto te aporta algo nuevo. Aunque tus funciones sean parecidas, el escenario cambia.
Ahora mismo con Escape Room, antes de función hacemos la pasada, que consiste en: tener la utilería colocada, revisar los movimientos de maquinaria, chequear con mis compañeros y los técnicos del teatro que las luces y el sonido estén y funcionen debidamente. Preparar y colocar el vestuario de los actores. Antes de empezar, estar pendiente de que todo el mundo esté listo y en sus puestos para comenzar.
Una vez el público listo, doy comienzo a la función. Durante la función realizo los movimientos de utilería y maquinaria en escenario. Y estoy pendiente de cualquier imprevisto que pueda surgir y solventarlos con el equipo para que la función se desarrolle según las pautas del director.

"En una obra de teatro el equipo técnico es un actor más." María Sargues
¿Qué os gustaría que el público supiera sobre el trabajo técnico en teatro?
MARÍA: Me gustaría que se supiera que, al final, en una obra de teatro el equipo técnico es un actor más. No se nos ve, pero tenemos que estar dentro de la obra prevenidos de cuando actuar. Igual que cualquier actor, los técnicos también tenemos un guion, que no consta de diálogos, sino de acciones que tenemos que llevar a cabo en los espectáculos y que son necesarias para que la historia tenga un sentido y para que el público se adentre más en la situación que se pretende transmitir.
LÉA: Es una pregunta que me han hecho muchas veces. El público suele decir que no tiene ni idea del mundo que hay detrás. No sabe cómo se mueven los elementos, cómo aparece o desaparece un decorado, o cómo se puede cambiar un ambiente con la luz o el sonido. Creo que eso justamente es lo que debemos conseguir. Así es la magia del teatro, si no nos ven y no ven el truco es porque estamos haciendo bien nuestro trabajo.
Yo personalmente creo que durante una función tenemos que mantenernos en la oscuridad, en la sombra. Lo que sí que creo que es importante es visibilizar en coloquios, documentales, entrevistas, todos los oficios que hacen posible el montaje y realización de un espectáculo.
Los departamentos técnicos siguen siendo mayoritariamente masculinos. ¿Cómo habéis vivido vuestra experiencia como mujeres en este ámbito?
MARÍA: Mi experiencia ha sido, en muchos momentos, un auténtico reto, ya que he tenido que integrarme en un equipo en el que no había mujeres. Poco a poco he conseguido ser una más del equipo.
"El hecho de entrar en el ámbito técnico siendo mujer y a una edad temprana no ha sido sencillo." María Sargues
"Por desgracia al ser pocas, llamamos la atención y te sientes observada y juzgada en todo lo que haces." Léa Béguin
¿Habéis encontrado obstáculos o situaciones que os hayan hecho reflexionar sobre ello?
MARÍA: Sí, la verdad es que siempre te encuentras con situaciones o personas que te suponen un reto. Pero, para mí, esos momentos son los que más aprendizajes te dejan. Como suele pasar, el inicio es lo más complicado. El hecho de entrar en el ámbito técnico siendo mujer y a una edad temprana no ha sido sencillo, pero a lo largo de los años también he encontrado personas que me han ayudado y que han confiado y valorado mi trabajo. Lo que me ha resultado un soporte para que poco a poco haya podido encontrar mi sitio.
LÉA: Si, he visto situaciones, que, por desgracia, por no entrar en discusión no se ha respondido a comentarios fuera de lugar. Y da mucha rabia.
Creo que no hay que dejar pasar esas cosas, tanto si lo vives como si lo ves hacia otras personas. Por desgracia al ser pocas, llamamos la atención y te sientes observada y juzgada en todo lo que haces. Y es algo que pienso mucho. En ocasiones, me pongo en el otro lado y me pregunto: ¿Y si un compañero hubiese hecho lo mismo?, ¿Se sentiría juzgado?, ¿O simplemente observado?
"Se está viendo un cambio en los equipos técnicos. Cada vez te encuentras con más mujeres que se han hecho un hueco en este sector." María Sargues
"A día de hoy hay más hombres en las profesiones que solían ser ocupadas mayoritariamente por mujeres." Léa Béguin
En el teatro hay profesiones más feminizadas, como vestuario o caracterización. ¿Creéis que poco a poco está cambiando también la presencia de mujeres en los equipos técnicos?
MARÍA: En mi opinión, sí que se está viendo un cambio en los equipos técnicos. Cada vez te encuentras con más mujeres que se han hecho un hueco en este sector que era mayormente masculino y con las que te sientes más identificadas cuando te cuentan su proceso de crecimiento en el área técnica del teatro. Además, las mujeres que se quieren formar en la técnica teatral ha aumentado de manera considerable, cosa que nos confirma que las cosas van cambiando poco a poco.
LÉA: Si, creo que en los últimos años cada vez más. Es una alegría. Y al revés también, a día de hoy hay más hombres en las profesiones que solían ser ocupadas mayormente por mujeres.
¿Qué cambios os gustaría ver en el futuro del sector?
MARÍA: Me gustaría que poco a poco las mujeres se atrevan a entrar en este ámbito de trabajo y que sea más común encontrarte con compañeras que han conseguido hacerse sitio en un sector como este en el que siempre ha sido predominante el género masculino.
LÉA: Es importante mejorar la información sobre la formación para hacer llegar a más gente el mundo técnico y los oficios del teatro, y por supuesto a mujeres. Y hacer lo que estáis haciendo hoy, visibilizar lo que hacemos. Mejorar las condiciones de trabajo para todos. Y conseguir e incentivar la paridad en los equipos de trabajo.

¿Qué es lo que más os gusta de trabajar en técnica escénica?
MARÍA: Personalmente lo que más me gusta es ser partícipe de la creación de los espectáculos. Saber todos los entresijos de cada obra de teatro, cómo pasan las cosas en escena y todo el equipo de gente que hay detrás.
LÉA: La adrenalina, el directo. Cada función es única y la vives en ese momento con el público y la energía que se produce. La función respira cada día de una forma diferente, me parece muy bonito.
¿Qué os gustaría seguir aprendiendo o explorando dentro de esta profesión?
MARÍA: Me gustaría seguir aprendiendo y exprimiendo el ámbito de la iluminación y del sonido. Creo que este sector está vivo y es necesario ir renovándose continuamente, ya que la tecnología avanza muy rápido y siempre hay algo nuevo que aprender. Por otro lado, también me llama la atención la producción técnica. Entender y ser parte de todo el trabajo previo que hay en la formación de un espectáculo nuevo creo que es una parte muy interesante del teatro y que me gustaría aprender.
LÉA: En mi caso, aprender más de otros departamentos para entender mejor lo que hacen mis compañeros y poder controlar mejor los equipos de trabajo. Sobre todo, luces y sonido para poder gestionar mejor las necesidades de las compañías, tener mejor control sobre el material necesario.

¿Qué le diríais a una chica joven que siente curiosidad por el mundo técnico del teatro, pero aún no se imagina trabajando ahí?
MARÍA: Le diría que no tenga miedo a probar. El teatro es un mundo muy amplio en el que puedes explorar una gran cantidad de roles. Puede que entres mediante el ámbito de la técnica y que te des cuenta de que te interesa otra área del teatro. Y si te llama la atención, vale la pena dar una oportunidad para conocer este entorno y descubrir si realmente es a lo que te quieres dedicar.
LÉA: Que si le gusta que vaya a por ello. Esta es una profesión de vocación. Y como he dicho antes si te enganchas, sientes una adrenalina que no se puede explicar, ver cómo se transforma un escenario y ver cómo disfruta el público es muy gratificante. Tener un buen equipo a tu alrededor también hace mucho, ya que pasas muchas horas con tus compañeros, siempre estás en equipo, se hace familia.
No es un trabajo monótono, siempre aprendes, cada proyecto te aporta una nueva experiencia. Cada escenario es diferente.
"Ojalá poder destacar por tu trabajo y no por ser una mujer dedicándose a una profesión de hombres." Léa Béguin
Si dentro de unos años más mujeres empiezan a ocupar estos espacios técnicos, ¿Qué os gustaría que encontraran?
MARÍA: Me gustaría que no tuvieran la sensación de que una mujer haciendo la técnica de un teatro es raro. Que se normalice ver a más mujeres en esta sección y no sea difícil integrarse en esta profesión.
LÉA: Ojalá haya equipos mixtos en todos los departamentos, igualdad y respeto. Y ojalá poder destacar por tu trabajo y no por ser una mujer dedicándose a una profesión de hombres.
El teatro también se construye desde la sombra de los focos, entre cables, mesas de sonido y bambalinas. En este Día Internacional de la Mujer, poner nombre y rostro a quienes trabajan ahí es también una forma de recordar que, sin la técnica, el teatro no existe.

